|La pobreza que no vemos

Los mayores LGBTQ
luchan para superar
las dificultades
económicas y los
viejos estigmas

Por Stell Simonton

Presentado por Microsoft News en asociación
con Spotlight on Poverty and Opportunity

En un día soleado de agosto de 2019, en el pequeño pueblo de montaña de Clayton, GA, el Festival Rural America Pride estaba en pleno apogeo. El pabellón ubicado junto al Centro Cívico del Condado de Rabun estaba ocupado con más de una docena de puestos de comida, artesanías e información.

Había una patrulla estacionada en la colina ubicada detrás de la biblioteca, frente al festival. Sin embargo, no se requirió mucha protección, pues solo hubo una persona que se presentó a protestar con un letrero durante el día.

En uno de los puestos, Dana Allgary Brock, de 50 años de edad, tenía a la venta algunos letreros que hizo con herramientas de pirograbado. Ella solía trabajar como mesera en el restaurante Waffle House de Clayton, pero estuvo a punto de perder su empleo cuando un cliente le gritó un insulto homofóbico y ella le respondió alzando la voz. Ahora, ella prefiere trabajar por su cuenta.

Sharon Penner, que tiene poco más de 50 años, se dedicó a vender joyas en otra de las mesas. Ella también se gana la vida vendiendo artesanías de forma independiente.

Ambas viven aquí y esperan pasar el resto de su vida bajo la sombra de las montañas del norte de Georgia.

Sin embargo, la tercera edad es muy complicada para los adultos de la comunidad LGBT, quienes son más propensos que otros a experimentar inseguridad económica durante la vejez, tienen menos soporte familiar y deben lidiar con proveedores de cuidados médicos poco útiles o incompetentes. Algunos investigadores afirman que es necesario tomar medidas para cubrir las necesidades únicas de estos adultos, especialmente al tomar en cuenta que este segmento de la población se duplicará para el año 2030.

En los Estados Unidos, 1.1 millones de adultos de la comunidad LGBT tienen 65 años o más, de acuerdo con los cálculos incluidos en el informe titulado Understanding Issues Facing LGBT Older Adults. Unos 2.7 millones de ellos tienen 50 años o más, de acuerdo con el informe publicado por la organización de investigación MAP y el grupo de defensa SAGE (Advocacy & Services for LGBT Elders).

A diferencia de lo que dice el estereotipo, muchos de estos adultos viven en pueblos pequeños o zonas rurales, según el informe. Los desafíos que enfrentan son aun mayores en los entornos rurales, aunque los adultos mayores de la comunidad LGBT algunas veces también pueden encontrar soporte en las comunidades pequeñas y muy unidas.

Stell
Simonton

DEC 2, 2019

Stell Simonton es un periodista de Atlanta. Su trabajo ha aparecido en Christian Science Monitor, Washington Post y Youth Today, entre otros.

Letrero en el que se lee "Welcome Rural American Pride!"

El Rural America Pride Festival organizó una feria con más de una docena de puestos de comida, artesanías e información en un pabellón al lado del Rabun County Civic Center en Clayton, Georgia. Fotografía de Stell Simonton.

El problema del cuidado de la salud

Marc Souza, de 50 años de edad, se mudó al pequeño pueblo de Blairsville, Ga., cerca de Clayton, para estar con su madre, quien está jubilada y vive en ese lugar.

“Blairsville tiene cierto encanto”, afirmó al describirlo como un lugar sencillo con mucha belleza natural. Sin embargo, él decidió conservar su casa en Chicago.

Souza es VIH positivo y confía más en sus doctores de Chicago. Le preocupa el hecho de que los doctores de las zonas rurales “no le dan la misma prioridad a la educación continua que en las zonas urbanas”, según afirmó.

En el Festival Pride, se sentó en un puesto con Penny Connell y Sandy Lane, que son líderes de la primera organización PFLAG de Blairsville, la cual se dedica a apoyar a las personas de la comunidad LGBT, así como a sus amigos y familiares. Connell y Lane también se mostraron preocupadas por las opciones relacionadas con el cuidado de la salud. Afirmaron que en las zonas rurales hay menos opciones de proveedores.

 “No todos los doctores aceptan pacientes de la comunidad LGBT”, dijo Connell.

Según dijo Lane, también se presentan problemas cuando los ancianos gay necesitan vivir en un asilo.

“Es necesario ocultar tu identidad para recibir los cuidados necesarios”, afirmó Connell. Dijo que “casi todos mienten cuando tienen que vivir en un asilo”.

“Es importante reconocer que los adultos mayores de la comunidad LGBT tienen necesidades de salud únicas”, afirmó Naomi Goldberg, directora de política de MAP. “Necesitan de personas que entiendan cómo es el cuidado de la salud moderno para las personas transgénero”, afirmó, así como los cuidados relacionados con el VIH.

Goldberg afirmó que es igual de importante que los proveedores sean receptivos y amables para que sus pacientes se sientan cómodos y compartan su orientación sexual. 

“¿Qué tipo de cuidado puedes obtener si no tienes la comodidad [de revelar cierta información]?”, preguntó.

También dijo que muchos estados no cuentan con leyes que prohíban la discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género, por lo que un asilo puede rechazar a una pareja del mismo sexo.

Las personas que viven en asilos para ancianos dependen en gran medida del personal del lugar. “Si no les agradas porque eres gay, ¿cómo te van a tratar cuando dependas de ellos?”, preguntó Goldberg.

“Es necesario ocultar tu identidad para recibir los cuidados necesarios”.

— Penny Connell, PFLAG Blairsville

CÓMO PUEDES AYUDAR

Muestra tu apoyo por la igualdad LGBTQ. PFLAG es la organización más grande en Estados Unidos que une a padres, familias y aliados con las personas LGBTQ, y ofrece apoyo y defiende la igualdad de derechos.

Una mujer con una blusa de colores brillantes mira la computadora

Sharon Penner se prepara para una reunión mensual de ventas de Origami Owl en su casa cerca de Blairsville, una ciudad montañosa del norte de Georgia. Penner es una "diseñadora" o representante de ventas de Origami Owl, una empresa de marketing de joyería personalizada. Fotografía de Bita Honarvar.

Dificultades económicas

El Festival Rural America Pride se creó para fomentar la inclusividad en las zonas rurales de los Estados Unidos. En el festival, Penner se mostró orgullosa en su mesa de joyería, vestida con una camisa cubierta con etiquetas de arcoíris. Sin embargo, ella no suele compartir información sobre este tema en sus negocios cotidianos.

“Tengo miedo de que ese tema afecte mi negocio”, dijo.

La discriminación afecta a los adultos de la comunidad LGBT en su trabajo, lo que también afecta sus bolsillos.

En un estudio citado por el informe de MAP y SAGE acerca de los adultos mayores de la comunidad LGBT, el 18% de los encuestados de la comunidad LGBT afirmaron que los despidieron de su empleo por causa de su orientación sexual o identidad de género. El 27% afirmó no haber sido contratado por el mismo motivo, y el 26% afirmó que se les negó el crecimiento dentro de su empresa.

Según el informe, solo 20 estados prohíben la discriminación laboral basada en la orientación sexual y la identidad de género, y otros dos estados prohíben la discriminación basada únicamente en la orientación sexual.

La desigualdad de ingresos y empleos, así como la falta de oportunidades para ahorrar, provoca que muchos adultos de la comunidad LGBT terminen en condiciones de pobreza. Estos factores disminuyen su capacidad para avanzar en sus carreras y ahorrar para el retiro, afirmó Goldberg.

Casi un tercio de los adultos de 65 años o más de la comunidad LGBT tienen ingresos de alrededor del 200% de la línea de pobreza o menos, de acuerdo con el informe de MAP y SAGE, en comparación con una cuarta parte de los adultos de 65 años o más que no forman parte de la comunidad LGBT. Según este informe, el 40% de los adultos de 80 años o más de la comunidad LGBT tienen ingresos equivalentes al 200% de la línea de pobreza o menos.

Antes de que el matrimonio del mismo sexo se hiciera legal en 2015, las parejas del mismo sexo no podían obtener los beneficios laborales o el seguro social de la otra persona. Tampoco podían designar a una pareja para que recibiera su pensión después de fallecer.

“Pienso mucho en las personas mayores que ya estaban jubiladas y no pudieron heredar o reinvertir un plan 401k”, dijo Goldberg. Afirmó que algunas de estas personas incluso pueden haber sido expulsadas de una casa después de que su pareja falleció o es posible que no hayan podido acceder a los ahorros de la otra persona.

Soporte de la familia y la comunidad

Al envejecer, las personas necesitan cada vez más ayuda en su vida diaria. Y, entre más relaciones tengan con otras personas los adultos mayores, mayor será su bienestar.

En los Estados Unidos, la mayor parte de este soporte proviene de los familiares. Sin embargo, cuando los adultos mayores de la comunidad LGBT eran jóvenes, existían grandes estigmas y mucha homofobia, por lo que muchos de ellos fueron rechazados por sus familias. Literalmente, tener una pareja del mismo sexo era ilegal en algunos lugares. En muchos casos, los lazos familiares se debilitaron y las personas los reemplazaron con grupos de amigos.

Clientes entran en el Clayton Cafe en North Main Street en Clayton, Georgia. Fotografía de Bita Honarvar.

“Es poco probable que los adultos de la comunidad LGBT tengan hijos”, afirmó Goldberg. “Es más probable que dependan de su familia elegida o su red de amigos”.

Según el informe, aunque los lazos de amistad suelen ser muy estrechos, los amigos no tienen el reconocimiento legal para tomar decisiones relacionadas con la salud del otro ni para tomar días libres en su trabajo a fin de brindar cuidados de salud a la otra persona.

Además, los grupos de amigos suelen estar formados por personas de la misma generación, por lo que envejecen al mismo tiempo.

Por lo tanto, es más probable que los adultos mayores de la comunidad LGBT no cuenten con el soporte necesario y se sientan aislados.

Los sitios que ofrecen soporte en la comunidad, como los centros para personas mayores, no siempre son inclusivos o receptivos.

“Las personas pueden sentir que deben ocultar su identidad para acceder a las comidas o a las actividades recreativas comunitarias que se ofrecen en los centros para personas mayores”, afirmó Goldberg.

Dos mujeres sentadas en sillones en su portal

Becky Hoover y Paula Jones posan para un retrato en el porche trasero de Parker Ranch, el bed and breakfast que poseen en 14 acres en Clayton, una ciudad montañosa del norte de Georgia. Fotografía de Bita Honarvar.

Crear soluciones

A las afueras de Clayton, Becky Hoover, de 67 años, y Paula Jones, de 66, han administrado su establecimiento de tipo bed-and-breakfast llamado Parker Ranch durante casi siete años. Esta pareja casada forma parte de una comunidad de personas que se han mudado a las montañas desde otras zonas urbanas en los últimos años. Ellas se esfuerzan por vivir en armonía con sus vecinos al organizar diferentes eventos, como una comida comunitaria el primer jueves de cada mes.

Ahora, Hoover y Jones están construyendo 10 cabañas en alrededor de la mitad de los 14 acres de terreno que tienen en su propiedad. Sus amigos y familiares, incluida la hermana de Hoover, planean jubilarse en este sitio.

“Ninguno de nosotros quiere vivir en un asilo… [Y la mayoría] no tenemos hijos”, afirmó.

Las cabañas formarán una comunidad de apoyo entre amigos y familiares, algunos gay y otros no, conforme estas personas envejezcan.

En todo el país se están haciendo esfuerzos de inclusión para beneficiar a los autos mayores de la comunidad LGBT. Por ejemplo, el centro Pride Center of the Capital Region, ubicado en Albany, N.Y., organiza una comida comunitaria cada mes y creó una red de vecinos que conecta a los miembros más jóvenes con los mayores para que se ayuden mutuamente.

SAGE desarrolló el programa SAGE Table, que organiza cenas en diferentes partes del país para fomentar la conexión y combatir el aislamiento.

También se están llevando a cabo acciones de defensa legislativa. MAP y otros grupos están intentando que se aprueben leyes para prohibir la discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género.

 Goldberg afirmó que las personas que proporcionan servicios para adultos mayores, desde los médicos hasta los asilos y los centros para adultos mayores, deben trabajar más en la diversidad y la inclusión. También dijo que la base de este trabajo debe ser un mayor entendimiento de quiénes son los adultos de la comunidad LGBT. Afirmó que es necesario hacer más investigaciones para comprender cuáles son las prácticas recomendadas en estos casos.

Además, algunas organizaciones proponen que los adultos mayores de la comunidad LGBT sean designados como “población con necesidades especiales” en la Ley de los Adultos Mayores, lo cual permitiría que se asignara un mayor presupuesto federal para sus servicios.

Mientras tanto, la organización PFLAGG de Blairsville, el Festival Rural America Pride y Parker Ranch son algunos de los grupos que trabajan para desarrollar un mayor sentido de conexión que beneficie a los adultos de la comunidad LGBT durante la vejez.

CÓMO PUEDES AYUDAR

Muestra tu apoyo por la igualdad LGBTQ. PFLAG es la organización más grande en Estados Unidos que une a padres, familias y aliados con las personas LGBTQ, y ofrece apoyo y defiende la igualdad de derechos.

Stell
Simonton

DEC 2, 2019

Stell Simonton es un periodista de Atlanta. Su trabajo ha aparecido en Christian Science Monitor, Washington Post y Youth Today, entre otros.

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